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Jul | 17

A F. y a mí siempre nos ha gustado salir a comer o a cenar a algún restaurante con encanto, de esos en los que además de comer bien, cuidan cada detalle o tienen una decoración especial. Después de nacer nuestra hija no hemos dejado de hacerlo, algunas veces hemos ido solos, y muchas otras con Gala. De todos modos, sí que es cierto que ir a según que restaurantes con un bebé o una niña pequeña, no siempre es tarea sencilla. Y no lo digo porque, por ejemplo, no dispongan de una trona, si no más bien porque soy de las que lo pasan realmente mal si mi hija se pone a llorar o a tirar la comida, y por consiguiente, eso pueda llegar a molestar al resto de personas que puedan estar disfrutando de una relajada velada.

Imágenes: Sonia Sanz

Si os soy sincera, a veces, los restaurantes enfocados a ir a comer con niños son una locura, y lo que a simple vista puede parecer una alternativa práctica y cómoda para que los padres puedan comer más o menos tranquilos, personalmente, me acaban por agobiar. Y que nadie se sienta ofendido con esto, pero prefiero ir a comer a lugares que me gusten porque sí y no porque tengan una piscina de bolas al fondo. Creo que más que abrir cafeterías o restaurantes especialmente adaptados para ir con niños, quizá lo ideal sería, bajo mi punto de vista, que cualquier padre o madre pueda ir a comer con sus hijos donde le apetezca, como algo normal. En este sentido, en el viaje que hicimos con mi familia a París y Bélgica, observé que muchos restaurantes disponían de una zona de juegos para los niños sin que estos locales se definieran como restaurantes del tipo ‘kidfriendly’, al contrario, ese espacio infantil se había integrado de manera natural, sin forzarlo, y supongo que respondiendo a las necesidades de muchos padres que no quieren renunciar a ir a sus restaurantes favoritos porque tengan hijos pequeños. Porque sí, tener hijos te cambia la vida, pero hay muchas, muchas cosas que se pueden seguir haciendo después de ser padres. Y os lo dice una que en más de una ocasión, ha tenido que comer por turnos con F. para poder entretener a la renacuaja.

Así que, un domingo nos decidimos a conocer The Green Spot, un restaurante vegetariano en el Port Vell de Barcelona. Fuimos con nuestra hija de 2 años y no puedo estar más contenta con la experiencia. Al margen de que los camareros estuvieron de lo más simpáticos con Gala, a ella le encantó la comida, y a nosotros también. Pedimos un dip de pimientos y verduras crudas con pan de pita para compartir, y en mi caso opté por la pizza negra, que es la especialidad de la casa.

El local es amplio y con mucha luz, y con un largo pasillo que conduce a los servicios, en el que Gala se puso a corretear cuando acabamos de comer. El café lo tomamos en unos sofás colocados en el centro del establecimiento, donde pudimos relajarnos un rato antes de irnos. Y aprovechando que estábamos al lado del puerto, acabamos el día dando un paseo y comiéndonos un helado. Así que el plan fue redondo. Y vosotros, ¿a qué restaurantes soléis ir con vuestros hijos?

 

 

 

 

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1 Comment

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Luna | 18.07.2017

Hola Sonia, me ha hecho pensar esta entrada sobre ir a comer a restaurantes con niños.

La verdad es que no creo que sea un problema de los restaurantes, ni de los niños, ni de los otros comensales. Más bien es un problema de los padres que no saben educar a sus hijos. Una de las cosas que más me llamaba la atención cuando viajaba al extranjero es que podía estar comiendo al lado de una mesa con varios niños que ni se movían del asiento. ¡Tal cual! Sin embargo, en la península tengo muchas experiencias muy desagradables con niños pero sobre todo con sus padres.

Yo, como soy de otra generación, cuando mi hijo era pequeño no existían los restaurantes del tipo ‘kidfriendly’, ni falta que hacía… Estos días que se ha hecho viral la respuesta de un restaurante a un cliente que pedía menú infantil para su hijo de quince años, he recordado la cara que se le quedó a la camarera cuando le preguntó a mi hijo de cinco o seis años que quería para comer y le contestó, “Yo quiero un bacalao al pil pil”. 

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